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Mision del Consejo Internacional Geopolítico sobre Asia Occidental y Al-Quds



Carta de Constitución del

Consejo Internacional Geopolítico sobre Asia Occidental y Al-Quds

المجلس الدولي الجيوسياسي حول غرب آسيا و القدس

Geopolitical International Council over West Asia and Al-Quds 

Think tank del diario Al-Quds Libération 





El Consejo Internacional Geopolítico sobre Asia Occidental y Al-Quds surge como el centro de pensamiento independiente (Think Tank Geopolitico) del diario Al-Quds Libération, en respuesta al creciente reconocimiento internacional alcanzado por el Diario Geopolítico Multipolar de Palestina y Asia Occidental y su red de medios asociada. Su creación responde a la necesidad de consolidar un espacio especializado de investigación y análisis en relaciones internacionales, centrado en la región de Asia Occidental y, de manera prioritaria, en la situación de Palestina ocupada. Se constituye como una iniciativa de diplomacia no gubernamental, construida desde el saber experto y la reflexión colectiva, con el propósito de examinar las coyunturas históricas y contemporáneas que definen la dinámica regional, así como de denunciar y prevenir, ante la comunidad internacional, hechos que constituyen crímenes de lesa humanidad y genocidio.

Su marco conceptual central, la Geopolítica de Al-Quds, se define como el proceso político y diplomático orientado a la recuperación y afirmación de la soberanía sobre Al-Quds —Jerusalén Este—, territorio bajo ocupación militar israelí desde 1967, en clara violación de las resoluciones del derecho internacional. Este enfoque concibe a la ciudad no solo como un espacio geográfico, sino como un símbolo político y cultural anticolonial, portador de la identidad árabe e islámica, y como eje central para la estabilidad y la justicia en toda la región.

Los objetivos fundamentales que guían su accionar son:
Lograr el reconocimiento pleno, efectivo y vinculante de Al-Quds Jerusalén Este como parte integrante del Estado de Palestina, así como el cese definitivo de la ocupación y el desmantelamiento de todas las estructuras asociadas a ella.

Preservar y proteger el patrimonio cultural, religioso e histórico de la ciudad, como base indispensable para la continuidad de la identidad colectiva árabe e islámica y para la convivencia entre pueblos y creencias.

Defender los derechos humanos en todo el territorio palestino, entendidos como condiciones irrenunciables para la vida digna, la seguridad y la paz duradera.

Estrategia y acción diplomática
Desde una perspectiva multipolar y contrahegemónica, el Consejo entiende que la acción diplomática debe estructurarse sobre principios de efectividad, transparencia y solidaridad entre pueblos. Su estrategia se articula en cuatro líneas principales:

Construcción de coaliciones regionales y globales: Se promueve la articulación con Estados, organizaciones y movimientos de los mundos árabe e islámico, así como con actores de otras regiones del mundo que comparten principios de justicia y respeto al derecho internacional, para conformar un frente sólido que respalde las reivindicaciones palestinas y, en particular, el estatus de Al-Quds.
Movilización y presencia en foros internacionales: Se utilizan los espacios de debate y decisión de la comunidad internacional para difundir información rigurosa sobre la situación en la región, generar conciencia pública y política, y ejercer presión legítima sobre las potencias ocupantes y quienes sostienen sus políticas, a fin de que se ajusten a las normas y tratados internacionales.

Diálogo constructivo y fundamentado: Se impulsa la interlocución basada en el derecho y la evidencia, evitando posiciones unilaterales o discursos excluyentes, con el fin de abrir vías de entendimiento y resolución pacífica de los conflictos.

Medidas de presión normativa y económica: Se considera que el uso de herramientas legítimas como sanciones selectivas a actores —estatales o privados— que sostienen o se benefician de la ocupación, el aislamiento diplomático de quienes violan sistemáticamente los derechos humanos, y las campañas de concienciación, boicot y desinversión, constituyen mecanismos válidos y efectivos para modificar conductas y políticas contrarias al orden internacional.
Estas medidas incluyen, entre otras: restricciones comerciales y financieras a empresas que operan en asentamientos declarados ilegales por el derecho internacional; revisión y ajuste de las relaciones diplomáticas con gobiernos que respaldan acciones contrarias a la legalidad internacional; y campañas culturales y académicas orientadas a romper el silencio y la complicidad ante la injusticia.

Marco normativo y principios rectores
Toda la labor del Consejo se sustenta en los instrumentos fundamentales del derecho internacional. Se inspira en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, los Convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales, así como en las resoluciones pertinentes de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Se destaca especialmente que la aprobación sucesiva de la Convención sobre Genocidio y la Declaración Universal de Derechos Humanos —el 9 y 10 de diciembre de 1948, respectivamente— constituye un hito histórico que obliga a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para prevenir, sancionar y reparar violaciones masivas a la dignidad humana. Desde esta óptica, los derechos humanos no son valores negociables ni instrumentos al servicio de intereses hegemónicos o expansionistas; constituyen patrimonio común de la humanidad y herramienta esencial de defensa frente a la opresión, la discriminación y la injusticia.

El Consejo define su línea de trabajo como la construcción de una geopolítica contrahegemónica para Asia Occidental, orientada a fortalecer la estabilidad regional, promover la justicia social, garantizar la igualdad entre naciones y asegurar una paz basada en el respeto integral de los derechos de los pueblos. Como institución, se perfila bajo los siguientes rasgos identitarios:
Independencia de criterio y acción en el análisis de las relaciones internacionales.
Actor especializado en investigación, producción de conocimiento y difusión de información cualificada sobre la región.
Generador de opinión pública y política, capaz de influir en el debate nacional e internacional mediante evidencias y argumentos rigurosos.
Organismo consultor en asuntos internacionales para gobiernos, organizaciones y actores sociales.
Red de vinculación internacional que conecta saberes, experiencias y voluntades.
Herramienta operativa al servicio de la cooperación y el entendimiento mutuo.
Promotor de vínculos internacionales basados en el respeto, la reciprocidad y el interés común.
Comunidad dinámica de expertos que produce interpretaciones renovadas de la realidad política, económica y social para impulsar nuevas formas de relacionamiento.

Estructura, actividades y formación
Para cumplir con sus fines, el Consejo desarrolla una amplia gama de actividades académicas, de investigación y de difusión, articuladas principalmente a través de su Escuela de Gobierno. Organiza seminarios, cursos, diplomados, conferencias y publicaciones en colaboración con personalidades intelectuales, diplomáticas y académicas de reconocida trayectoria internacional, comprometidas con el estudio y la solución de los problemas de Asia Occidental.

Sus líneas de investigación abarcan desde trabajos académicos específicos hasta estudios comparativos de alcance regional y global, con énfasis en las dinámicas geopolíticas y estratégicas del mundo árabe e islámico. Se analiza la estructura sociopolítica, cultural y económica de la región, con el objetivo de profundizar la comprensión de su complejidad y fomentar el intercambio de conocimientos entre distintas culturas y tradiciones.
La institución cuenta con una estructura organizativa basada en comités especializados, que permiten abordar temas específicos con profundidad y rigor. Los comités activos son:

Comité de Asuntos sobre Palestina Ocupada
Comité de Asuntos Políticos de Asia Occidental y Al-Quds
Comité de Asuntos Económicos
Comité de Promoción de Negocios y Desarrollo Regional
Comité de Organismos Internacionales y Operaciones de Paz
Comité de Ciencia y Tecnología
Comité de Defensa y Seguridad
Comité de Democracia y Derechos Humanos
Comité de Energía y Medio Ambiente
Comité de Gobernanza Global y Regional
Comité de Sociedad y Cultura

Complementariamente, funcionan comités permanentes de estudio sobre la situación internacional, asuntos consulares, finanzas, medios de comunicación, riesgos emergentes, reforma de organismos internacionales y patrimonio cultural, entre otros.
El Consejo desarrolla también Encuentros Internacionales, espacios de diálogo informal y constructivo que reúnen a representantes de diversos sectores para potenciar las relaciones oficiales y sociales, así como para fortalecer vínculos con instituciones homólogas de todo el mundo.

Membresía
La comunidad que integra el Consejo se estructura en distintas categorías, según su vinculación y aporte:

Honoris Causa: Jefes de Estado o de Gobierno, ministros, líderes de organismos internacionales y personalidades destacadas.

Expertos: Profesionales con trayectoria académica o pública reconocida, que participan en la producción de investigación y análisis.

Analistas: Especialistas que colaboran en actividades, debates y difusión de conocimientos.

Miembros Adherentes: Personas que han manifestado apoyo y compromiso con la misión institucional, aprobadas por el órgano directivo.

Miembros Institucionales: Organizaciones o empresas que respaldan la labor del Consejo, tras aprobación correspondiente.

Producción y difusión
Como centro de pensamiento, el Consejo genera y difunde conocimiento a través de múltiples formatos: libros, documentos de trabajo, artículos de análisis, crónicas de foros, archivos audiovisuales y colecciones temáticas. Todas estas publicaciones reflejan los resultados de investigaciones, debates y aportes de expertos, y están disponibles para la comunidad académica, institucional y pública en general.

Metas y planificación estratégica
El accionar institucional se guía por una planificación estratégica definida en tres horizontes temporales:

Corto plazo
Consolidar la presencia y reconocimiento del Consejo en instituciones académicas, centros de pensamiento, organismos internacionales y medios de comunicación.
Establecer redes de intercambio entre investigadores, analistas y actores interesados en la región.
Elaborar marcos conceptuales y metodológicos para el estudio sistemático de los problemas geopolíticos de Asia Occidental.
Presentar informes y propuestas en conferencias y eventos internacionales relevantes.
Mantener y actualizar su plataforma digital como espacio central de información, difusión y contacto.

Mediano plazo
Crear la Universidad Popular Internacional del Consejo, como espacio formativo abierto y accesible.
Gestionar fuentes de financiamiento independiente y voluntario para el sostenimiento de sus actividades y sedes.
Institucionalizar la Conferencia Anual Internacional, así como seminarios y talleres regulares de carácter global.

Largo plazo
Establecer alianzas estables con universidades, centros de investigación y organismos de distintas regiones del mundo.
Consolidar líneas de investigación académica permanente y referencial en la materia.
Abrir sedes regionales en puntos estratégicos, incluyendo la futura sede en Asia Occidental y Al-Quds.

Enfoque teórico y metodológico
Desde una perspectiva científica de las relaciones internacionales, el Consejo entiende la geopolítica como la disciplina que estudia las relaciones entre el entorno geográfico, las dinámicas sociales y el ejercicio del poder político. Su metodología se sustenta en el rigor, la veracidad de los datos, la claridad en el procesamiento de la información y la evaluación constante de fuentes e indicadores, asegurando su validez y actualidad.

El análisis geopolítico que se desarrolla busca comprender las relaciones de poder entre actores en el sistema internacional, sus conflictos y consensos, y su vinculación con los territorios y recursos. Se trata de un enfoque multidisciplinario que integra aportes de la geoeconomía, la ciencia política, la sociología, las ciencias de la información, el derecho internacional y los estudios culturales, entre otros.

Se abordan fenómenos contemporáneos como la geopolítica de la energía, los recursos naturales, la infraestructura, los espacios urbanos, las dinámicas identitarias y el papel de la información y la comunicación como herramientas de poder. Se analiza también la posición estratégica de Asia Occidental: región clave por ser poseedora de las mayores reservas mundiales de energía, por su función como nexo entre continentes y por albergar vías de comunicación esenciales como el Canal de Suez, el Mar Rojo y el Golfo Arábigo-Pérsico. Estas características explican, en gran medida, el interés de las potencias globales y las dinámicas de alianzas y conflictos que han marcado su historia reciente.

La metodología de investigación combina el estudio de estructuras y procesos históricos con el análisis de coyuntura y la recolección de testimonios de actores y víctimas, sustentándose en datos oficiales y fuentes reconocidas por organismos internacionales. El objetivo es penetrar en la realidad para explicar sus causas y dinámicas, desde lo concreto a lo abstracto, y desagregar los fenómenos en sus componentes para comprender sus interacciones y tendencias.

Diplomacia de los pueblos y protección internacional
El Consejo se concibe como un actor de diplomacia no gubernamental, entendida como una vía complementaria y necesaria a la diplomacia oficial. Sostiene que la defensa de los derechos humanos, la prevención del genocidio y la búsqueda de la paz no son tareas exclusivas de los Estados, sino responsabilidad compartida por la sociedad civil organizada.

Esta diplomacia de los pueblos se fundamenta en principios de transparencia, fraternidad y solidaridad. Su función principal es ejercer observación, denuncia y presión ante situaciones de violación de derechos, así como promover una cultura de paz y respeto a la dignidad humana. Se sustenta jurídicamente en normas de ius cogens —principios de derecho internacional aceptados por la comunidad mundial como imperativos— y en tratados como los Convenios de Ginebra, el Estatuto de Roma y la Declaración sobre Defensores de Derechos Humanos.

En relación con los crímenes internacionales, el Consejo recuerda que el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra son conductas tipificadas y prohibidas universalmente, sin prescripción ni excepción. Se basa en las definiciones establecidas en la Convención de 1948 y en el Estatuto de Roma, que establecen la obligación de los Estados y organismos internacionales de prevenir, investigar, sancionar y reparar estos hechos.
Como parte de su labor, el Consejo colabora con instancias judiciales internacionales —como la Corte Penal Internacional— aportando información, testimonios y análisis, en el marco del papel fundamental que cumplen las organizaciones de la sociedad civil como testigos y garantes del cumplimiento de la ley. Se utiliza también la figura del amicus curiae, para presentar argumentos y conocimientos especializados ante tribunales y organismos de protección de derechos humanos.

Programas y proyectos internacionales
El Consejo desarrolla una agenda de proyectos orientados a la protección de derechos, la memoria histórica y la difusión de conocimientos, entre los que destacan:

Reporte Anual Internacional: Documento oficial sobre la situación de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y genocidio en la región, presentado ante organismos internacionales.

Observatorio Internacional Geopolítico: Red de monitoreo permanente sobre violaciones de derechos en Palestina ocupada, con sedes en instituciones educativas y sociales.

Museo de la Memoria Internacional: Espacio dedicado a la preservación y difusión de la historia y las luchas por los derechos humanos en la región.

Campañas Internacionales: Iniciativas específicas sobre derechos de personas privadas de libertad, refugiados, infancia y protección de la dignidad humana.

Misiones Internacionales de Observación: Presencia en terreno para verificar hechos, recopilar información y acompañar a comunidades afectadas.

Programas de formación: Diplomados, cursos y seminarios en geopolítica, derecho internacional y derechos humanos.

Medios de comunicación: Espacios propios de radio, televisión y plataformas digitales para difusión de análisis y noticias.

Publicaciones y debates: Edición de materiales y organización de foros para el intercambio de ideas y estudios.

Apoyo institucional a Palestina: Acciones específicas para el reconocimiento de Al-Quds como capital del Estado de Palestina y el respeto a su soberanía.

El financiamiento de estas actividades proviene exclusivamente de contribuciones voluntarias, privadas e independientes, garantizando su neutralidad y autonomía. Los recursos se destinan en un 80% a la ejecución directa de proyectos y en un 20% a gastos operativos y de logística.

Nuevas dimensiones de estudio
En respuesta a las transformaciones globales, el Consejo incorpora nuevas áreas de investigación relevantes para la geopolítica contemporánea:
Geopolítica de los recursos naturales
Analiza cómo la distribución, acceso y control de recursos estratégicos —agua, energía, minerales— constituyen factores determinantes en las relaciones de poder, el desarrollo económico y los conflictos internacionales, especialmente en una región con características geográficas y demográficas complejas.

Geopolítica del ciberespacio
Estudia el ciberespacio como un nuevo ámbito de interacción, conflicto y gobernanza. Se abordan temas como la soberanía digital, la seguridad, la regulación, el impacto económico y social de las tecnologías, así como las estrategias de actores públicos y privados en este entorno. Se definen cuatro ejes de trabajo: posicionamiento estratégico y conceptual; dimensiones políticas y jurídicas de los conflictos digitales; impacto en sectores vitales de la sociedad; y análisis económico de costos, beneficios y riesgos.

Identidad visual y sede institucional
El símbolo del Consejo representa la mezquita de Al-Aqsa —espacio sagrado y referente central de la identidad palestina y de los pueblos árabes e islámicos— inscrita en una forma octogonal que evoca resistencia y autonomía. Acompaña este diseño una paloma de la paz con ramo de olivo, en color dorado, como expresión de solidaridad, esperanza y aspiración de paz para toda la región. En la base, figura el nombre de la institución en árabe, español e inglés.

Su sede pro tempore con proyección de abrir instalaciones en Asia Occidental y Al-Quds. Opera también a través de su sede virtual oficial: council.alquds.news, espacio permanente de difusión de análisis, noticias y producción intelectual de sus miembros.

Abu Faisal Sergio Tapia
Día Mundial de Al-Quds (Jerusalén, Capital de Palestina)
Ramadán, 1439 H
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